jueves, 28 de febrero de 2019

VACÍO


     Desde que él se marchó, todo es ausencia. Un desierto anegado por la soledad y el silencio. Mis manos han perdido la imaginación para trazar caricias. Mi mirada se ha apagado sin la luz de su sonrisa. Soy incapaz de surcar el mar del amor. Aquel que navegábamos en la madrugada. Donde nos encontraba el amanecer fundidos en una sola piel. Ya no escucho la música que hacía bailar nuestros labios al ritmo de nuestros besos.
   Solo pienso en llenar este vacío lanzándome al infinito para estar eternamente con él. 


Relato escrito a partir de la fotografía de Camille Witt






viernes, 22 de febrero de 2019

VIDA EN CONSTRUCCIÓN


     Jaime nunca pensó que la vida sería tan dura cuando vino a la ciudad. En ocasiones, ejerció de chapero para sobrevivir. Ahora, trabaja de albañil. Muchas mañanas, contempla los campos de cultivo desde arriba del andamio. Ojalá, se hubiese dedicado a la agricultura en el pueblo, como le decía su padre con sensatez

     Hoy, al llegar a la obra, el encargado le ha dicho que era su último día. Cuando Jaime ha llegado a lo más alto, ha decidido que no volverá a notar la textura áspera de otra piel sobre su cuerpo. Prefiere sentir la caricia del viento mientras inicia el vuelo hacía su libertad…


Relato publicado 4ª semana Febrero/19 en la web solidaria cincopalabras.com
Las palabras son: VINO / ANDAMIO / AGRICULTURA / SENSATEZ / TEXTURA




Fotografía de 贝莉 儿 NG en Unsplash

domingo, 17 de febrero de 2019

REFLEJOS


     Me miré en el espejo y me dio miedo. No era por verme la cara cubierta de arañazos o por aquella herida abierta en el hombro. Ni por los cortes que presentaba por todo el pecho. Ni, por supuesto, por contemplar el reflejo carmesí de los cuerpos de mi esposa y las niñas sobre la cama. 

     La verdad, lo que me causó pavor fue mostrar cierta debilidad al observar cómo se deslizaba con lentitud por mi mejilla una lágrima.

Relato escrito para EstaNocheTeCuento-ENTC
1ª convocatoria de ENTCOLORES - ROJO



LA REFORMA



   He adquirido el viejo caserón del bosque. Al encontrarse deshabitado durante los últimos cincuenta años, he tenido que acometer algunas obras. El contratista me ha dicho que en tres semanas la reforma estará terminada. Que la planta baja y la superior están casi acabadas. Y para tener acceso a lo que parece ser un desván, en la parte más alta de la casa, solo falta por derribar una pared que hay al final de la escalera 
    Esta mañana, me ha llamado muy angustiado el encargado de la obra. Me dice que tienen todo preparado para comenzar a tirar el tabique. Pero, cada vez que levantan la maza, escuchan con estupor que hay alguien que llora al otro lado de la pared.


Relato escrito a partir de la fotografía de Anne Nobels



miércoles, 13 de febrero de 2019

TARDE DE TORMENTA


     No podía conciliar el sueño. Desde que aquella mujer entró en mi bufete y me habló del pleito interpuesto por la aseguradora del seguro de vida de su marido. Todo se centraba en un artículo de la comunidad de bienes que habían constituido al casarse, un punto de la póliza y el hecho causante de la muerte. Le rogué que me narrase lo sucedido.
     Me dijo que aquella tarde, escuchó un ruido seco que confundió con un trueno de la tormenta. Después, fue al comedor y observó cómo el viento empujaba las cortinas sobre el rostro de su marido. Él permanecía en su sillón, junto al balcón, sin mostrar el más mínimo gesto. Solo una mancha roja en su camisa, que aumentaba poco a poco de tamaño, rompía el tono gris de la tarde.
     A sus pies, su hijo jugueteaba entre sus manos con una pistola, todavía humeante.


Relato elegido FINALISTA por el jurado, para el concurso del mes de FEBRERO/19, en la web abogacia.es-microrrelatos-FEBRERO-2019
Palabras a utilizar: PLEITO / COMUNIDAD / VIENTO / CAMISA / CONCILIAR



Fotografía de Milada Vigerova en Unsplash

jueves, 7 de febrero de 2019

EL PESO DE LAS NUBES


     Pesaban poco o eso creía ella. Desayunando escuchó por la radio a aquel señor decir cómo se medía el peso de las nubes. Entonces, lo comprendió todo. Entendió por qué su abuelo, cuando se aproximaba una tormenta, lanzaba cohetes, quería asustarlos. Descifró por qué su prima, mientras miraban al cielo tumbadas sobre la hierba, le decía: ¿No los ves? Si tienen trompa. Pero, lo que por fin se explicó, fue la muerte de mamá en accidente de coche, aquella mañana de niebla. Ella no los vio y chocó con los elefantes que viven escondidos entre las nubes.


Relato elegido por el jurado para la antología del concurso:"100 PALABRAS PARA MAMÁ" de la Editorial El Libro Feroz.




Fotografía de Casey Horner en Unsplash



miércoles, 6 de febrero de 2019

EL VIAJE A NINGUNA PARTE

     
     El tren se detuvo y unos músicos uniformados comenzaron a interpretar canciones. Intentaban que recuperásemos la felicidad que habíamos abandonado al empezar aquel viaje. Cuando nos apeamos de los abarrotados vagones, nos hicieron dejar el equipaje a un lado y que formásemos una fila. Menos mal que el sol se ocultaba tras el humo que brotaba de unas chimeneas. Entonces, mis hijas se abrazaron a mí preguntándome si sería verdad lo que ponía en aquel cartel: “Trabajar os hará libres”.


Relato escrito para Reto 5 Líneas del blog de Adella Brac, este mes de Febrero/19 las palabras son: CANCIONES / FELICIDAD / TRABAJAR 



Fotografía de Michael Weidner en Unsplash

domingo, 3 de febrero de 2019

EL MÁS DIFÍCIL TODAVÍA

   Cuando acudieron a mi despacho los trapecistas del circo, mi primera intención era despedirlos. Su número se había quedado obsoleto. Irina era una antigua campeona olímpica rusa de barra fija que siempre trabajaba con su marido, Trabukonov. Nunca supe si ese era su verdadero nombre o si tenía algo que ver con los atributos que ocultaba bajo las mallas. Al ver las lágrimas de Irina, les di una semana para introducir mejoras. 
   Al cabo de siete días, me llamaron a la pista central para que viera las modificaciones en su actuación. Ambos comenzaron a balancearse en sus trapecios. Irina se soltó y tras dos giros en el aire, se asió con sus manos en aquel mástil erecto que sobresalía entre las piernas de Trabukonov. Después se lanzó de nuevo al vacío, dio dos giros mortales con triple tirabuzón, para caer, otra vez, sobre su marido. En esta ocasión se sujetó con la boca, manteniendo entre sus dientes el miembro viril de Trabukonov. 
   Ante aquello, y mientras aplaudía entusiasmado, solo pude gritar: ¡Este número es la polla!”.


Esta semana se pedía un relato escrito a partir de la fotografía de Evgeny Mokhorev y centrado en el mundo del circo.