miércoles, 26 de diciembre de 2018

EL COBERTIZO


   Cuando era pequeña, mi abuelo Luis me contaba cuentos en el cobertizo que había al fondo del huerto. Siempre lo hacía cuando mamá y la abuela salían al mercado. Eran historias de princesas donde yo era la protagonista. Poco a poco, dejaron de gustarme. Vencí el miedo al abuelo y deje de acudir. 
   La misma tarde que descubrí a mi hermana saliendo de allí, murió el abuelo. La brisa del atardecer arrastró las volutas de aquel infierno. Nadie averiguó como sucedió. Pero, desde el borde del camino los ojos negros de una lechuza fueron testigos.


Relato escrito para EstaNocheTeCuento-ENTC convocatoria de ENTCerrado 0 Especial A Curuxa
Para escribirlo te dan la frase inicial y final.

Elegido como MENCIÓN por el jurado de EstaNocheTeCuento-ENTC Convocatoria ENTCerrado 0 Especial A Curuxa.



Foto de Andrew Ly en Unsplash.





4 comentarios:

  1. Buenísimo texto, Javier. Un cobertizo ya de por sí tiene un aura de misterio. Si a eso le agregamos que en su interior se tejen historias inconfesables, lo vuelve todo más morboso.
    Te dejo un abrazo.

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    1. Muchas gracias, Julio David, por tu comentario.
      Un abrazo y felices fiestas.

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  2. Muy buena la historia. Porque está contada con maestría. Siendo un tema más que peliagudo.

    Un abrazo navideño y feliz noche

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