martes, 23 de abril de 2019

EL MAPA

     Esta vez no cometeré ningún error, llegaré al punto exacto. Veamos, desde la verja cincuenta pasos al frente. ¡Vaya! no veo si pone cero o seis ¡Ojalá hubiese más luz! Aunque fuera una mísera lámpara de aceite. Cuarenta y nueve y… vale, este es el árbol que aparece dibujado. Ahora, hacia la izquierda treinta pasos hasta una palmera. Ya está. Si la memoria no me falla es la tercera a la derecha. He de tener cuidado de no pisar la de D. Ramón. Si la mancho de musgo, se darán cuenta de que he vuelto a salir de mi tumba.


Relato publicado 4ª semana Abril/19 en la web solidaria cincopalabras.com
Las palabras son: VERJA / LÁMPARA / ÁRBOL / PALMERA / MUSGO


Fotografía de N. en Unsplash

viernes, 19 de abril de 2019

LA HUIDA

    Corre desesperada. No le ha dado tiempo a coger nada. En el momento que ha percibido su presencia, el miedo se ha apoderado de ella y ha emprendido la huida. Le habían dicho que allí no la encontrarían, que era un lugar seguro. 
   Intenta alcanzar las últimas calles del pueblo, donde tiene oculto su coche. No mira atrás. Sabe que si lo hace está perdida. Escucha sus pasos y su agitada respiración. 
   Justo entonces, cuando está a punto de subirse al vehículo, gira la mirada. En ese instante, se oye un disparo, y otro, y otro más… 
    A los pocos días, su rostro aparece en la portada de la principal revista del corazón, bajo el titular: LA ENCONTRAMOS.


Mi aportación al #VIERNESCREATIVO de Ana Vidal.
Relato escrito a partir de la ilustración de Ina Hristova.

 

jueves, 18 de abril de 2019

TAAHIRA

     En el fondo de este mar de plástico duermen diversidad de sueños, como los de Taahira. El día que amaneció sobre la arena de la playa, arrastrada por las olas, creyó que su pesadilla había terminado ya. Pero, tal vez, solo acababa de comenzar. Nunca imaginó que su piel sería una barrera para su inclusión en esta tierra prometida. Y que sus ansias de libertad se apagarían por el simple hecho de ser mujer.
      Desde la tarde, en que su no desesperado fue ahogado por una manada de hienas sedientas de sexo, su alma viaja con el viento de poniente.



Relato publicado 3ª semana Abril/19 en la web solidaria cincopalabras.com
Las palabras son: MAR / DIVERSIDAD / INCLUSIÓN / LIBERTAD / ALMA 




Fotografía de Velizar Ivanov en Unsplash.

viernes, 12 de abril de 2019

SUAVE Y DESPACITO

     Esther le comentó que era lo último, que su tecnología estaba basaba en el efecto cuántico. También le dijo que ahora no necesitaba a nadie para hacerlo.
   Gloria no paraba de pensar. Tenía remordimientos de conciencia, pero quería descubrir aquel misterio. Al fin, lo compró. La dependienta le informó de que tan solo sentiría una vibración. Al llegar a casa decidió probarlo. Como era su primera vez, le dio un halo de espiritualidad al instante. Se encerró en el dormitorio. Se desnudó. Lo cogió entre sus manos y… efectivamente, era una sensación muy placentera y eliminaba el vello sin dolor.


Relato publicado 2ª semana Abril/19 en la web solidaria cincopalabras.com
Las palabras son: CUÁNTICO / CONCIENCIA / MISTERIO / VIBRACIÓN / ESPIRITUALIDAD


Fotografía de Joe Robles en Unsplash.

martes, 9 de abril de 2019

ELLA

   El nombre de mi hermana lo escuchaba millones de veces en mi casa. Pensé que cuando nos abandonara, con el tiempo, se olvidarían. Que al fin yo ocuparía mi lugar. Pero, lo que comenzó como un sueño, se ha ido convirtiendo, poco a poco, en una pesadilla. Mamá me odia, me ignora. Dice que, si hubiese apartado mi pie del escalón, ella aún estaría aquí. Y papá está tan obsesionado que me lo susurra al oído cada vez que se mete en mi cama.

Relato escrito para Reto 5 Líneas del blog de Adella Brac, este mes de Abril/19 las palabras son: SUEÑO / MILLONES / CADA


Fotografía de Daiga Ellaby en Unsplash.

domingo, 7 de abril de 2019

EL EMIGRANTE

   Al final de la Guerra Civil, muchos valencianos tomaron el camino del exilio. Parten desde el puerto de Alicante, en el navío Stanbrook, con rumbo a Orán. En él ha embarcado Vicent, un adolescente de trece años, junto con su familia. No le pondremos apellido a nuestro protagonista. Piensen en cualquier valenciano, ya que esta historia quiere recordar a todos aquellos que partieron de esta tierra y que entre sus muchos recuerdos llevaban en su corazón al Valencia C.F. 
   Desde Orán, llegan a Francia creyendo que este será su destino definitivo. Nada más lejos de la realidad. Las circunstancias les hacen embarcarse nuevamente en mayo de 1939 en el Sinaia con destino a Veracruz (México). Allí, su presidente Lázaro Cárdenas y el pueblo mexicano reciben con los brazos abiertos a aquellos exiliados españoles que buscaban salvar sus vidas y, de paso, ver si aquella era la tierra prometida. 
   A Vicent y su familia les cuesta adaptarse al nuevo país, pero visitar la Casa Regional de Valencia en México es una mezcla de refugio y consuelo por pensar que no todo está perdido, que aun queda un reducto por compartir tantea memoria fallida. Celebraban las Fallas y hasta concursos literarios con el valenciano como lengua orgullosa. Pero, entre aquellas partidas de truc y chamelo, latía la ausencia de algo: el Valencia C.F. 
   En 1958, el régimen que gobernaba España aun rehusaba mantener contactos con los países que habían dado refugio a republicanos españoles. Y México era uno. Quizás el más emblemático. Así las cosas, eran demasiado fuertes los vínculos y la añoranza de los expatriados y desde el otro del océano el presidente Julio de Miguel, y otros dirigentes como Vicente Peris consiguen que el equipo realice una gira por México en el verano de 1963. 
   Vicent, nuestro protagonista, podrá ver a su Valencia por fin veinticinco años después de su destierro. En su debut, vence al América por dos goles y un hincha del América, colérico por el resultado de su equipo, conjuró a los cuervos negros del alma y cuando llegó a su casa se ahorcó. Malos presagios. El siguiente partido frente a los Pumas fue un empate y contra el Guadalajara caímos en la única derrota de la gira. Por fin, el Valencia juega en Veracruz, donde reside Vicent, y el mejor regalo de su vida fue una verdadera exhibición blanca y un vapuleo por 8-3. 
   Gustó tanto en México el juego de aquel Valencia que, tres años después, el gobierno mexicano invitó al club valenciano para la inauguración del magnífico y colosal estadio que se iba a construir en la capital. Se necesitaba un verdadero templo pues en 1968, México celebraría las Olimpiadas, y en 1970 el Mundial de Fútbol. 
   Y buscaban un nombre. Nada más popular que convocar un concurso en el que los aficionados del país hiciesen sus propuestas. El elegido fue el “Azteca”, nombre que sin duda hacía honor a los aguerridos habitantes de aquel imperio inmemorial. El ganador del concurso fue Antonio Vázquez Torres, de León, Guanajuato. Su premio: dos asientos de platea cuyo uso le fue concedido por 99 años. Todo un tesoro azteca. 
   Para la inauguración se organizó un torneo en el que participaron, además del Valencia, el Torino italiano y los clubes mexicanos del América, Atlante y Necaxa. En el partido inaugural del estadio Azteca se enfrentaron el América y el Torino. Fue un 29 de mayo de 1966. Y empataron. 
   Pero el Valencia jugó el 31 de mayo, dos días después, frente al Atlante y nuestros tres goles supusieron la primera victoria de un equipo en aquella catedral del fútbol. El 5 de junio, frente al Necaxa, ganamos, aunque el bueno de Pesudo encajó el primer gol de la historia de un futbolista mexicano en el Azteca. Records para recordar. 
   Por ello, en cada ocasión que un español visitaba esa ciudad acronímica, ese D.F. furtivo, la resistencia de Vicent a asumir que Valencia no era ya más que un sueño de infancia, un escenario donde los obuses buscaron triturar sueños, mostraba ufano la placa en la fachada norte del estadio Azteca que recordaba los nombres de los equipos participantes en aquel torneo inaugural. 

Relato escrito para el libro "LOS RELATOS DEL CENTENARIO" publicado por la Editorial VINATEA, con motivo del centenario del VALENCIA C.F. 



LA MANCHA

   Todo comenzó cuando aumentó de tamaño aquella pequeña mancha del sótano. Al principio intentamos limpiarla nosotros. Fue imposible. Luego, contratamos a un albañil, pero tampoco dio con la causa ni con la solución. Además, nos dijo que era imposible trabajar con aquel desagradable olor. 

   Cuando se extendió por el suelo de la planta baja, decidimos trasladarnos al primer piso. Al mismo tiempo, empezó nuestra mala suerte. Perdí el trabajo y nuestra relación de pareja se deterioraba al ritmo que lo hacía la casa. Aquel hedor era, cada vez, más insoportable. Los familiares y amigos dejaron de visitarnos. Mi mujer me abandonó, se marchó con las niñas. Decía que todo era culpa mía. Decidí instalarme en el ático. Entonces comenzaron a escucharse las voces. Como un mantra me repetían: “Toma la única salida”. Y así lo hice el día que, desesperado, abrí el ventanal. 
    Han pasado muchos años. Ahora, formo parte de ella.


Relato escrito a partir de la fotografía de Reyes Velayos