domingo, 21 de enero de 2018

NO LO VIERON VENIR




   La niebla adormecía sobre las calles de Londres. Sally y Molly habían abandonado a sus últimos clientes, en la única taberna que permanecía abierta a estas horas de la madrugada, y se dirigían a su humilde casa en el barrio de Whitechapel.
    El silencio solo era roto por el repiqueteo de sus tacones con los adoquines, pero de repente, se vieron acompañados por otros pasos que cesaban cuando ellas detenían su caminar. Molly, con la vista puesta atrás, apresuraba a Sally, presentía que algo horrible iba a suceder. El ruido de sus zapatos se hizo más presuroso, más rápido. Sus miradas aterrorizadas no dejaban de observar a sus espaldas. Entonces surgió de entre la bruma y ya solo se escucharon unos gritos sordos y el silencio.
   A la mañana siguiente en las páginas de sucesos del Times apareció el siguiente titular: “Dos prostitutas muertas, en el barrio de Whitechapel, arrolladas por un carruaje, no lo vieron venir.”


Fotografía: Carl Stormen

sábado, 20 de enero de 2018

OBSOLESCENCIA PROGRAMADA

    

    No hay beso de buenas noches. Ni un te quiero. Ni una caricia. Ni el cigarrillo de después. Se acabó el aquí te pillo aquí te mato. Por no haber, no hay ni dolor de cabeza. Desde hace meses soy yo la que decide. Cuando empezamos, estamos ahí, dale que te pego, hasta que los vecinos golpean la pared y dicen: “¡Ya está bien! ¡Ya está bien! ¡No son horas!”. Entonces lo aparto al otro lado de la cama, me doy media vuelta y a dormir plácidamente, pensando que mañana no se me olvide quitarle las pilas antes de guardarlo.


(Relato finalista, 2º puesto, en #DoReMicrosViajero Enero/18
Tema: #ImportanciaDeLoNimio)



MIS LETRAS SOLO QUIEREN...


Mis letras solo quieren...
Bailar la vida contigo...
Danzar con el viento de tus sentimientos...
Y ser la brisa que acaricié tu alma al amanecer...


LUCES Y SOMBRAS...


Luces y sombras...
Colores que iluminan el alma...
Sentimientos que acarician al amanecer...
Amaneciendo a la vida...



EN MIS NOCHES EN SOLEDAD...


En mis noches en soledad,
siento otros besos en tu boca...
escucho tus miradas perdidas...
leo tus silencios...


LEO TUS SILENCIOS...


Leo tus silencios...



SE APAGAN LOS SUEÑOS...


Se apagan los sueños,
se van las ilusiones y...
tú ¿donde estás?... 
Amaneciendo a la vida...




EN OCASIONES...



En ocasiones crees que te acompañan muchos,
pero aún así estás solo...
Todos se ocultan bajo una bruma de silencio...

 

jueves, 18 de enero de 2018

EL GRAN ALFREDO




   Alfredo era un soñador, pero su padre le obligó a estudiar derecho con el firme propósito de continuar con el bufete familiar. Cuando se licenció su carrera fue meteórica, parecía el hombre bala. Sus juicios se podrían definir como el mayor espectáculo del mundo. Era un malabarista de la palabra, un funambulista entre lo lícito o no. Buscaba el más difícil todavía, los casos complicados. Cualquier sospechoso en sus manos era una hermanita de la caridad. 
    Todo acabó aquella noche que, tras una larga sobremesa en una fiesta, acudió al juzgado de guardia. Se presentó disfrazado de payaso y con alguna copa de más. El juez le llamó al estrado para indicarle que se cambiase. Él se negó y roció a su señoría con el agua que salía del floripondio que portaba en su solapa.
    Hoy es feliz, en sus tarjetas de visita pone: “El Gran Alfredo, Artista de Circo”.

(Relato elegido por el jurado para el concurso del mes de Enero/18 en la web abogacia.es-microrrelatos-enero 2018)
(Palabras a utilizar: sobremesa, propósito, circo, definir, sospechoso)
 


miércoles, 17 de enero de 2018

CARAMBOLA INFERNAL




    Esta mañana, al ir a calentarme el desayuno con el microondas y ver el cartelito de “Made China”, no he podido evitar acordarme de mi Mariano. Él todo lo compraba en los chinos, era tan agarrado. Fíjense que el frac de la boda solo lo usó dos veces en su vida: el día que nos casamos y cuando lo amortajé. Le sentaba mejor la segunda vez, no parecía un pingüino. Pues eso, en su plan ahorro, cuando lo jubilaron dijo que mataría el tiempo practicando con un yoyó y se compró uno en el bazar. ¡A qué mala hora! Aún recuerdo el día que me dijo: “Pilar, mira como hago el dormilón”. Y aquel artilugio diabólico salió lanzado, atravesó la pantalla del televisor, rebotó en la pared y fue a incrustarse en la cabeza de mi Mariano. 

     Él que quería matar el tiempo y aquel engendro lo mató a él.


(Relato enviado al concurso "El Relato Imposible" de ARAGÓN RADIO. Finalista en el programa del 17/01/18) (Había que utilizar las palabras: PINGÜINO / MICROONDAS / YOYÓ)