miércoles, 17 de enero de 2018

CARAMBOLA INFERNAL




    Esta mañana, al ir a calentarme el desayuno con el microondas y ver el cartelito de “Made China”, no he podido evitar acordarme de mi Mariano. Él todo lo compraba en los chinos, era tan agarrado. Fíjense que el frac de la boda solo lo usó dos veces en su vida: el día que nos casamos y cuando lo amortajé. Le sentaba mejor la segunda vez, no parecía un pingüino. Pues eso, en su plan ahorro, cuando lo jubilaron dijo que mataría el tiempo practicando con un yoyó y se compró uno en el bazar. ¡A qué mala hora! Aún recuerdo el día que me dijo: “Pilar, mira como hago el dormilón”. Y aquel artilugio diabólico salió lanzado, atravesó la pantalla del televisor, rebotó en la pared y fue a incrustarse en la cabeza de mi Mariano. 

     Él que quería matar el tiempo y aquel engendro lo mató a él.


(Relato enviado al concurso "El Relato Imposible" de ARAGÓN RADIO. Finalista en el programa del 17/01/18) (Había que utilizar las palabras: PINGÜINO / MICROONDAS / YOYÓ)



4 comentarios:

  1. Es que nada nos puede salir bien a la primera, aun cuando pongamos el corazón en ello.

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  2. Saludos Javier, tu relato me hizo pensar en el montón de Marianos, que viven esta vida "Tan agarrados"...que terminan sus días presos de sus malas decisiones...!

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    1. MyAlborada, muchaas gracias por tu comentario.
      Tienes razón hay muchos "Marianos" por este mundo.

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