Al escribir, uno piensa que a lo mejor algún día publicará un libro. Es un sueño difícil de cumplir, casi imposible. Pero en ocasiones los sueños se cumplen. Hay personas que los hacen posibles. Para mí, ese sueño, se cumplió las navidades pasadas. Mejor dicho, el día de Reyes.
Bajo el árbol de Navidad había un pequeño paquete rectangular. El cual me dijeron que lo tenía que abrir el último. Bien sabían los Reyes Magos que, en el momento que viese lo que contenía, la emoción sería inmensa. Y así fue. Al abrirlo, me encontré, entre mis manos, con tres ejemplares de un libro que contenía unos sesenta microrrelatos, de los cuales su autor era yo. Ver mis letras reunidas, impresas en papel, era un sueño hecho realidad.
Las personas que se habían encargado de ello fueron mis hijas, Miriam y Alba, o, Alba y Miriam. Realizaron un trabajo arduo y en secreto. Solo puedo decirles gracias, gracias y gracias… de todo corazón.
Aquí os dejo unas fotografías de este sueño hecho realidad.
Madre mía qué regalo más precioso y de admirar. Tus textos, que sigo desde hace relativamente poco, siempre tiene un hilo de seda excelente, con finales, algunos, de infarto y aplauso.
ResponderEliminarUn abrazo para esa hijas, que bien has sabido valorar lo que te hace ser quien eres, y ser feliz.
Muchísimas gracias por tus palabras.
EliminarEstoy muy feliz, como he dicho es un sueño hecho realidad.
Besos.
Que buen regalo de tus hijas , te felicito doblemente, un abrazo para ti Javier.
ResponderEliminarMuchísmas gracias, Edith.
EliminarUn abrazo.
Tus hijas, de alguna manera, también «son obra tuya». Así que sí, sin duda puedo decir que afortunadamente tienes lo que mereces. ¡Enhorabuena, Javier!
ResponderEliminarMatrgarita, muchísimas gracias por tus palabras.
EliminarBesos.
En este momento 10:17 pm es cuando veo tu encabezado y me llama la atención el @....que lindo gesto de tus hijas. Felicidades Javier. Soy Alondra. Un gran abrazo
ResponderEliminarAlondra, muchas gracias por pasearte por aquí, una gran alegría.
EliminarBesos